miércoles, 14 de noviembre de 2012

estampa. en la boca. sin hablar.



me doy cuenta que tengo en el cuerpo una reserva.
la ociosidad mitad festejada, mitad no conocida.






¿qué pasa que no hemos estrellado contra las rocas del fondo? ¿por qué siento que lo que nos falta en la boca es una aridez y un incendio, el filo de las rocas últimas, los dolores que desaparecen cuando cesamos de preguntar por una profundidad mayor? ¿por qué no hemos ido a ese suelo resbaloso a descansar, y a confiarnos, en estos últimos tiempos? yo he sentido con vos,  pesares que reavivan desde el principio. ¿dónde están, cuando puedo todavía hablar, insatisfecho?





sigo buscando. hacia abajo están los papeles que no escribí. enciendo un malestar poco mío. en este recinto está. lo que postergo. adjunté testimonios. hilvané dos o tres letras y creí hacerlas suficientes. hoy me conformé con palabras simples. vos conducías. pero mi rumbo. iba a decirte. 


perdí. 


¿contra qué las rocas a esa playa que no arrimamos?


no estoy diciendo que quiera posponer, estoy 
diciendo contra qué las rocas 
en esta playa que no arrimás
y ensucio y pido que limpies y todavía 
no cede la piedra a un mar mejor

contra qué. los límites. se estrechan. verde. 
estampa. en la boca. 

sin hablar.