lunes, 6 de agosto de 2012

demora


Maurice  Blanchot
El espacio literario



"Quien no fuese impaciente, no tendría derecho a la paciencia".
"La paciencia es la prueba de la impaciencia, es su aceptación y su acogida, la armonía que aún quiere persistir en la más extrema confusión".
"La paciencia no es inactuante, aún cuando nos aleje de todas las formas de la acción cotidiana. Pero su manera de hacer es misteriosa."  
"Entender lo absolutamente extraño, obedecer a lo que nos supera y ser fieles a lo que nos excluye".





el otro día me entristeció el inmigrante, tanto. en total cruzaron cinco o seis una playa en sentido opuesto. no se reclinan para ver la línea que traza el sol. me dolieron porque eran hombres que podían. el calor era un tránsito más. ellos no soportaban su pena, sus cinco estrellas oscuras cruzando la playa. ningún sentido.

¿qué pueden hacer los hombres que guardan una puerta sin nadie una vida entera? 



un inmigrante que no se ríe, ni se hunde. frente al montículo de arena. felices con un ataúd para guardar sus cositas. unos anteojos, gomitas de pelo y linternas.



 un ataúd para guardar sus cosas mientras ocupan un espacio. 


cómo pueden tanto lo que yo no puedo en ellos.



“plusvalía del amor o el amor como plusvalía”























Nora Lozano
"No hay dos sin tres"




plusvalía del amor o el amor como plusvalía  
(valor agregado que nada agrega solo quita lo poco que tenía)

 o, no tengo nada para darte, pero tampoco nada que perder

o no tengo qué perder, ya he dado todo 


o

la amante es el valor agregado de la madre
la madre, hace de su valor, algo que perder
la amante pierde en su valor, por su valor, lo que tenía. 
la amante es pérdida
la madre sabe, y recupera

                                                           *

la amante es pérdida
cuando sabe, termina por perder

la madre siempre pierde
por eso siempre gana
  
el hijo vende su hombre a la madre 
un poco por culpa, otro poco porque la quiere

querer a la madre es ser infinitamente culpable

el hombre llega a perder la vida por no querer a la amante
la amante no sabe decirle: estoy perdida, hemos perdido al fin

el hombre conserva a la madre mientras usa a la amante
amante y madre se usan para mantener al hombre

la amante le dice al hombre que también lo quiere hijo
le dice, no soy madre, pero hijo

la madre dice al hijo porque sos hombre y yo mujer
somos madre e hijo

hijo, madre y amante
temen

la madre exagera
el hijo en la medida de la madre. teme madre. teme hijo.
la amante sabe que madre hijo le temen . 
ama. pierde. en cada caso. por igual.

                                                    *
                                    
la amante no sabe por qué se preocupa por madre
si ella ni una, ni otra, ni habrá jamás de tener.

tener no es una palabra que la amante entienda

pero ama al hombre
y con él, los miedos que de él,
a ella, se dirigen

la amante no sabe por qué se alegra de ser 
el cuerpo que el hombre desprecia.

ama la impotencia del hombre
en las siestas de la madre

                                                          *

los hombres son los únicos que de hecho, tienen madre
las mujeres, son hijas de amantes que a su vez no han tenido nuca
la madre que las tuvo.

parir no es ser madre
madre es dejar el desprecio
por la seguridad de un amor compartido


y ella solo quería que golpeando
el amor vaciara de madre 
esa vocación.

abrían la boca




abrían la boca

repitiendo

mi

como si fuera 

ese

el lugar

para los 

dos


*

solo ella

quedaba

en esa

angostura

                                                           
*

querida, quede sin vocales.

                                                       
 *

si abrieras para mi
la boca
un soplito
como el alma que
llega al cuerpo
cuando creemos en dios

*
                                                 

si abrieras para mi

(estuve  en tu mujer un rato, 

vi lo que no eras)

si abrieras, 

como estuviste

abierto hacia mi

sin nada que mostrar


*

si hubiera soplado el viento su vestido

(que pena que no fue así)

hubieras visto carecer

 de ella misma

la mujer que no

podías para vos


                                                           
*


-----------------no hubo nada

----------------era ese el lugar 

-----------------dónde 
        
-----------------quedarme

quemarse en esos cuentos




ella no está salvada

/ categóricamente; 

ella no se salva


besa los pies

antes de saberle el nombre

grita

quisiera dolerse, y no se duele, y grita ese dolor

nace volúmenes de hojas para él


que  lea

que  lea

que lea las hojas

que no pudo

                                           
*

/ nacen volúmenes de hojas

y sin embargo

ella no sabe

si querrá

si estando sola

querrá

quemarse 

en esos cuentos


*

habiendo visto 

en ella 

todo cuanto 

quería exterminar 

en mi



un vestido sobre mi




Nora Lozano
"Vistiendo a la emperatriz" 








Ayer vi un vestido, temblé por dentro. 
La percha lo dejaba caer mientras colgaba tendido, 
en otro cuerpo. Se vaciaba. 

*
 en otro cuerpo se vaciaba.

*

lo dejaba caer
 temblé
por dentro 
se vaciaba 
tendido
un vestido 
sobre mi

*

(lo dejé caer 
por dentro
vacié  de él
lo que
quedaba tendido
sobre mi)

 *

un  vestido
era todo
lo que 
hacía falta
si hubiese querido 
arropar. me. nos.
en algún lado
próximo
a este 
próximo
a mi
  
pero salí

y no ví el frío
sin la piel

*

temblé por dentro
la piel que había 
dejado sobre 
el vestido
se arrugaba
sin manos
para
calmar
  
pero ya no era
mi piel
ni eran
esas
las manos

soplando Heidegger



Heidegger difrencia entre el miedo y la angustia. Cuando se tiene miedo- dice- se sabe a qué. En cambio, la angustia patentiza algo indeterminado. Es un modo de estar, cierta disposicionalidad -befindlichkeit- en el que el existente humano- dasein- se encuentra en medio de los entes con un cierto temple anímico.
Ese estado de angustia es un modo de ser en el mundo. Y ese modo de ser es una “desesperación anonadante”. Los filósofos lo llaman “el mal del siglo”.

Es como ir un sábado a la plaza, comprarse un helado y empezar a llorar porque eso fue posible.

XXV- Veinticinco, un poco más temprano.



 Y como M. durante el taller ponía flamenco porque le gustaba mucho,  y como no pude decirle que a mi también mucho, en realidad, mucho, entonces grabó discos en un pendrive que por casualidad tenía. Y toda la noche el grito que transforma la vocal en oro, como si el lenguaje dejara de referir a una idea forjada en común, y fuera solo el momento mismo donde ella extraña tantísimo a él, donde él cae primero al suelo y ve explotar la próxima trinchera sabiendo que en ese polvo era ella la que se rompía en mil pedazos y él, el que no quedaba, ni aún roto, par lamentarla.  

yendo luz








i l'arrossega per a la casa perquè no entenia que si els ossos trenquen, trenquen dins el que fos no




(y la arrastra para la casa porque no entendía que si los huesos rompen, rompen dentro lo que fuera no)


yendo luz para la tarde










 (arrastrarlo a su casa para entender que éste era el lugar donde los huesos se rompieron)



(lo arrastra hasta la casa para que entendiera que era ese el lugar donde los huesos se rompían)

XVII- Día diecisiete. Londres.


foto tomada en un paseo, por los alrededores de Londres. 




No puedo más que querer escribirte.




X- Día décimo.



diría soy Él, para que me hables, para que Tú  le hable a Él  sin ser Yo.



día en letra un árbol mujer


























Nora Lozano
Serie mujeres, "Ana Karenina"


veo cómo la escritura se aleja de vos y cómo, por la misma razón, se aleja también de mi.  cómo de repente una palabra se liga a otra que habiendo sido tuya ahora pertenece a nadie. si no me hablaras, y esta es una opción que no resigno, tendría en mi boca sonando una campana, sabés, la que me diste y ahora retumba en la tuya el temblor. sé que temblás. porque yo, ahora mismo, tiemblo. sé que esperás algo. sé que espero algo en vos, ajeno a vos mismo. sé que te quiero porque olvidás mi pedido. porque recordás como mujer lo que yo olvido pidiendo como mujer. sé que soy mujer, que sos mujer y que tampoco lo somos. se que te pido. que le pido a dios. sé que ni vos, ni él, ni esa letra son eso que pido como agua. como mujer. sé que pedir es mujer. y sé que no recibirlo es mujer.  sé que no voy a poder ser otra cosa. que vas a pedirme que sea esto y otra cosa y que no pudiendo vas a dormir sobre mi y yo en lo que no puedas. hay un monte. estás ahí. yo atrás de un árbol.  si vieras.