viernes, 28 de septiembre de 2012

Carta VI


mural de Valparaíso, Chile



Que entre nosotras haya un campo que nadie pueda pisar.













Leí la novela de Margarite Duras, "La enfermedad de la muerte". Quedé atrapada en algunos capullos del libro. Preferí no volar, no alimentar ninguna pájaro, pero tampoco ninguna bestialidad.  En un momento ella le dice a usted algo así como el sentimiento de amar debe surgir de un error, de una equivocación, nunca de un querer. El amor es una falla. No hay voluntad ahí. La ropa que la mujer elije cada día son las señales de algo más cierto y remoto que la combinación lineal de los colores o los estados del clima. Ni el ánimo es suficiente para explicar esa decisión. Ni el por qué él, ni el por qué juntos.

Esta mañana R  me dijo: Nadie elije con las justas razones. La decisión no conoce razones ni causas suficientes.