jueves, 4 de octubre de 2012

peces V







El erotismo abre a la muerte. La muerte abre a la negación de la duración individual. ¿Podríamos, sin violencia interior, asumir una negación que nos conduce al límite de todo lo posible?



Georges Bataille








y el acomodó jarrones. una tarea inhóspita decía. y obligó saber.
porque jarrones chinos la porcelana el cha chen
y ella acomodó guardó endureció su miel y
las caritas y ella se las rompían y nadie guardó
y nadie guardó y ella se rompía y nadie

fijate: él corría detrás del viento y detrás del viento no había 
ruido y paja seca- ffffuuuuuu- fffuuuuu- .... se la llevó.

peces IV


















 el creía en los jarrones chinos y ella en las cartitas de amor. y ella en sus manos su rotas cartitas de amor

porque cuanto menos daba  más peces picaban su piel, más cartitas amor mío en los jarrones y él acomodaba porcelana miel para los chinos su aventura y ella le picaba los ojos y cayó jarrón y miel  y nadie acomodó la, nadie acomodóla y ella nadie acomodó y le picaron ojos y jarrón y cartitas y ella nadie acomodó y su miel y nadie acomodó

y nadie acomodó y ella escribía cartitas y las rompía y guardó su miel y las rompí.

fijate: las rompía y guardé su miel.


peces II







si hablara. sería peces para sus pies. y no los picaría, cuidaría sus tobillos de mi boca y daría aletas a las piernas de él y él pediría flotársele y flotaría en la boca de su pez. y ella hablaría. si hablara, ella seguiría su palabra.


peces I




una función me permite recortar los primeros cinco mails entre vos y yo.








no soy un mar. pero floto.
¿ves? ¿ves como los peces pican también mis brazos, mis ojos, mis pies?
¿ves? ves que floto y no soy el mar y un día va haber solo de mi
 alimento en las bocas de los peces . ¿ves? ¿flotas? 
¿podríamos flotar si tus peces me hablaran? 
¿ves que floto y me pican, me pican los ojos, los cristianos, ves?
¿vas a cuidar esta moldura?
¿vas dejarla a mar y que la piquen?
¿vas a dar alimento a tus peces? 
¿van a comer?
¿van a picar?
¿vas a picar con ellos mi piel?

(en ese tiempo boca arriba el mar llevaba su figura y la boca de lo peces se picaban acariciándole los pies para flotarla. y ella no flotaba y el mar se llevaba su figura y ella no flotaba y el mar se llevó en boca la figura que tenía para él y él no y él no y él no)


                                                                   no soy un mar y no floto y los peces no comen mis pies




peces III




ya que estoy con Kierkegaard, te lo traigo, siempre es necesaria la comunicación indirecta como insistencia en el encuentro con lo femenino, la línea recta es para los monotonoteístas, y ahí no hay mujer posible.













y ella hablaría y lastimaría jarrones chinos y él buscaría botellas verdes en el mar y ella flotaría pez de boca en esa tierra y ella no era boca no era pez no era. y el se la llevó. le dió  piedra y le picaron ojos por pies y enterraron en arena su ciega cornisa de miel y el se la robó y se comieron los dientes y se robaron los ojos y se la dió y era ella sin ojos la que ciega pedía por miel y era él su ciego la robó


y pediría las cuentas, los fantásticos precios a mar y él diría un viaje, si viajaras conmigo llevaría tus cuentas tus episodios para mí, y ella buscaría chinos en el jarrón la crecida cómoda donde cupieron y él y ella no sabrían cómo y menos a él que así la daba a los peces le decía verdes botellas para mar y ella rompía la cartitas los mensajes chinos las muecas de cordel y él, sobre el jarrón la sabiduría toda el melodrama pero ella que no y él que no tanto que su luz, que su luz que se la piquen los ojos, ella decía, los ojos que se los piquen para él

y él acomodaba jarrones chinos y ella rompía cartitas de amor



Carta VII







yo bien, mucho mejor que la semana pasada, todo este movimiento tectónico e invisible siempre es adyacente a la presencia de una mujer, y sus adyacencias, que son abismales...
Mito y utopía: el origen ha pertenecido, el porvenir pertenecerá a los sujetos en quienes existe lo femenino... ya lo dijo Rolo Barthes, para qué redundar...



la demasiado rápida olvidada luz de Dios







con interrupciones. en general los viejos no se borran o lo hacen con desmedida presteza. como el olvido que se recuerda demasiado rápido (memoria de muslo. cada humilde olvida la luz recordada, la demasiado rápida olvidada luz de Dios). 

chupá el aire, por lo que hacés, inhalá.  lo hacés bien, está bien lo que hacés. lo que hacés es mínimo, escaso. menos mal. una gota de te más en el océano, dijiste, una gota más de té en la boca de hermanas marítimas, una gota de que no desciende a la loza del mar.