lunes, 10 de diciembre de 2012

sí, es poco

estoy leyendo como un bestia, una novela en dos noches. ahora voy a seguir. falto a las cosas que sean necesarias. estoy envalentonado. ahora es imposible frenar. decirlo en voz alta fue a la vez darme cuenta que desistir ya no es una opción. pienso si no es necesario, para hacer cada cosa que nos disponemos hacer, un poco de locura, acumular y acumular, acumular algo que sólo puede sostenerse en la medida en que empuja para salir, para explotar o echar todo el agua que brota de sí como una migraña o una marea inevitable. sólo así tengo fuerza.






sí. es poco. estás sobre la cama con papeles en las manos,  son pocos. queda poco en los papeles, sobre la cama. es poco. levantarse. saber que no se escucha el paso que damos en el sueño. tengo hambre. un poco. sobre esta cama y los papeles pocos que lees. es poco lo que nos queda, lo que tenemos. ahora mismo hincho mis dedos forzando algo para dar. pero la filosofía termina por quitarme las palabras vivas que todavía usaba - no entiendo a la piedra, ahora el mineral es imposible, perdí las sustancia buscando las palabras que la dijeran- estás incómodo. tenés las dos manos sobre tus pocos papeles, yo cruzo las piernas. es poco, hay cada vez menos en nuestros resortes. la grandeza de lo que se va. -perdón por darte palabras a las que no podrías referirle un objeto. carezco de ambas cosas. palabra y objeto están idos para mi- estás al lado. siento el universo alistarse antes que vos. vos no sos el universo, pero logras a veces que cruce las piernas y deje irse el suelo y que mis pies no quieran un paso más.  volvés a reírte. sentí mi texto interrumpido por un sonido que no entiendo. no me importan los papeles que lees como últimos sobre la cama. en siete minutos vas a decir que nos vayamos. voy a cerrar esto y voy a verte incómodo porque no sabés qué digo y para qué. no entiendo el cometido de ningún espíritu rebelde. tu lozanía agrava la situación. soy una mujer grande, tengo preocupaciones de forma y fábrica. vos llamás a esto geometría.  yo digo que mi objetivo es mucho menor, solo pretendo ordenar papeles y darles número y página. movés los pies, sabés que el tiempo de lectura se termina - ¿concluye mi letra también? -  te mandan trabajo. vas al deber con la fuerza que pule un mármol sin reconocer la figura que se esconde. no quiero profundizar. decirte que hacés cruel en mí una partida. me abstengo. reniego del tono lúbrico con el que el domingo impone su palabra. buscas sobre la cama un lápiz para subrayar seguramente un fragmento que te gustó.  te reíste al menos tres veces. explicas que el autor hace morir a uno de sus personajes y que ese personaje es una mujer. te reís. una mujer muere. tenemos poco. no cabe duda. me extingo. vos acertás. voy acomodar tu camisa y zapatos cumpliendo el ejercicio previsto para mí. qué miserable. qué alegría esta la de elegir en el objeto la partícula de estupidez. soy una mujer grande que ríe y muere. la forma, pienso, la figura como objeto a respirar.