martes, 11 de diciembre de 2012

vos. tu cara. se va. se llena de carne.







Te cambia la cara como cambia el clima. 
El clima en vos es la carne en vos. 
Te cambia la carne, la cara. 
Hace un tiempo tenías una expresión lisa, 
podías sacar lo perros a pasear y abanicarte 
con un ventilador. 
El año también se va. 
Esto se nos está yendo y no lo junto. 
En una de las primeras fotos agarrás un perro que parece malo. Estás de verde. El contraste te hace más bueno y el perro se contagia de vos. 
El perro es malo porque vos sos bueno mientras sostenés la correa que lo ata. 
¿Cómo es ahora tu cara? 







por qué nos tropezamos tanto




/lineas con A.

"ah, y la otra noche no estaba serio, sino que no estaba bien, pero por nada en particular
 ni por mala onda, sino por esas cosas inefables que nos convierten en escritores" 



(retomo la ultima línea : por esas cosas inefables que nos convierten en escritores) (retomo y brindo por esa última línea) (estoy- cuatro y diez de la tarde- en esa línea, en ese inefable malestar que nos convierte) (sí, en lo inefable mientras escribo desde mi silla verde y giratoria y lo papeles se archivan detrás) (escritores inefables, también quejamos ese oficio, me digo, también nos quejamos de eso- tu, mi, nuestro inefable lugar) .



nota al pie:



/  por qué nos tropezamos tanto, pienso, por qué

 tanto a toda hora, por qué así, de nada 

y sin pie y sin la piedra /



/ este oficio de buscar en la piedra el pie que la golpee. / este inefable oficio 

de buscar pies y piedras y maneras de golpear la propia planta con el costado 

más brillante de la propia piedra en el camino propio/ esta insistencia en 

tropezarse de las propias piedras y lo propios pies/ esta falta de pie y piedra 

y esta insistencia en caer, en desasir, en dejar roto el pie por piedra y en 

hacer pie solo en la rotura, esta insistencia tropezando nuestros pies, la 

planta tropezando el pie, el pie tropezando una piedra que era nuestra. / esta 

forma de insistir sobre las firmes plantas la caída de una piedra al pie, la 

caída firme de una piedra a los pies.