martes, 18 de diciembre de 2012

tu estupidez y la mía hablan de lo mismo



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pasé por la esquina, vi tu frente trabajar. dos cuadras atrás estaba el mismo hombre sin pierna durmiendo con la boca semiabierta. dos semanas atrás estaba igualmente caído, sin pierna, los labios sin cerrar. es negro, de una oscuridad brutal. tu frente es blanca y desde abajo solo se veía la mitad y la mitad era insuficiente para entender. no me pasa nada, no siento nada. escucho una canción boba. una polilla se apoya en la pantalla y descorre lo que decía. no te olvides: si toco con el dedo la hoja virtual en la que te escribo, ubico la tinta en otro lugar. la pantalla es táctil. no tengo contenido. el horizonte de todos los horizontes no es más que éste. silencio. tu estupidez y la mía hablan de lo mismo.