jueves, 31 de enero de 2013

(así los hermanos se duermen



creeme, las cosas son simples
nada sobrevuela. nada inventa 
riendas nuevas (qué decir 
es una pregunta vieja
no sé cambiar)

estoy acá, sin esto
acariciándome

ícaro cayó

los niños se acostumbran al baño
el agua es siempre la misma
y sus espaldas rusas cambian 
de espina bajo la misma piel

(así los hermanos se duermen, el frío de allá es nuestro calor)






(hondura: enfermedad (hueso en detrimento




(hondura: enfermedad (hueso en detrimento, 
deteriorado abdomen, deterioro motriz, 
movilidad mínima, mínima visión, dilatación de la voz, 
sin voz o sin espejo, apaciguamiento general 
de las funciones esperables. lo esperable- 
sin hondura- retoza. (firme 
sostenimiento del cuerpo en el aire) 
la enfermedad (que por los poros) 
se alimenta).


soñé con una sala de hombres enfermos: 

se hamacaban regularmente en la silla. uno me veía pasar.  yo miraba desde la puerta:  hombres en ronda, en sillas tocados por la luz.  persiana entreabierta; hombres anchos hamacándose en sillas reunidas en círculo en sala color gris- tocados por la luz- de pocas vértebras y antiguo despertar. los miraba alumbrar el sol- el que entraba y los tocaba en piel a cada uno- desde sus sillas: quería de ellos un lugar para mí. desde la puerta veía ir un cuerpo al otro- la luz o lo que hace que algo sea visible en el ojo de fe, se entregaba - pendular- a las caras y los cuerpos y a nosotros, cuando vemos- la cara, la piel, el pelo- aparecer bajo la misma luz de sombra en nuestra sala gris. 





miércoles, 30 de enero de 2013

(las cosas limpias, los enfermos, las cosas sin mal





(las cosas limpias, los enfermos, las cosas sin mal
la cosa limpia la enfermedad
la peste- la piel del enfermo
resucitándose

las cosas limpias, la tiza, la sal
la cosa limpia
la blanca mesa, el blanco color

los enfermos sobre mantas limpias
la peste, el gusto por lo que se va 

el despido, el soplo de vida (el aire 
en el enfermo es vital) el corazón 
la peste durmiendo en el corazón

las casillas internas, el ir
del corazón al cuerpo
la enfermedad
la peste 

en casillas internas - la casa- el cuerpo 
afectado de amor; la casilla- el himen
la misma rotura, los cardos, las mantas limpias
el despertar; 

el enfermo abre la ventana- casillas internas
peste o aire- el vital corazón dormido, 
durmiéndose, alimentándose; los cardos 

en piel, la enfermedad, la peste 
en blanco sobre telas o mantas sin color 
la peste, sin sobrevivir 
la peste del corazón durmiendo
                           -amorosamente-

                            toda 

                             la vida).



Duras.




Esta mañana leí a mis hermanos un apartado del libro  "Cuadernos de guerra" de Margarite Duras. Era sobre un hombre enfermo, de cómo sin morir sin embargo muere durante diecisiete días y luego se restituye. El texto termina: "quienes pongan mala cara en el momento mismo en que leen esto, a quienes les revuelva el estómago, yo me cago en ellos, les deseo que se encuentren en su camino, un día, con un hombre cuyo cuerpo se vacíe así por el ano, y deseo que este hombre sea el que consideran más bello, más amado y más deseable. Su amante. Les deseo un infortunio como ése."

Duras dice: "Diecisiete días, repito, sin que aquella mierda se humanizara un poco, se asemejara a algo conocido" (...) " al cabo de diecisiete días la muerte se cansó. La mierda dejó de burbujear, se volvió líquida; seguía siendo verde, pero tenía un olor más humano, un olor a mierda de hombre (más delicioso para nosotros que los primeros efluvios de la primavera era el de aquella mierda que por fin reconocíamos)"


miro mis pies. antes o después de leer esto, raspé con las uñas
 la pintura roja de cada dedo.


(Las uñas del enfermo también se iban- explica Margarite. 
La carne es viva porque nada la cubre frente a nosotros).




lunes, 28 de enero de 2013

me gustaron ciertos pájaros



(...)


me gustaron ciertos pájaros que no se parecen en nada a las mujeres. los ví volar, pensé que había celeste en ellos. volar es un color. ¿quién mira esos pájaros?  no conozco el nombre.
 
(no conozco quién conozca 
el nombre del pájaro que miro)


(se abre y se cierra, corazón) (se abre-



(dije, una vez; me corregiste (no es censurar (tampoco 
ordenaste, cómo decir - la silba) amigo (te dije - sabés (compuertas 
y restos de juego, a veces, por sobre una - agraciada- voz) pero 
(soltame- soltaste) entendemos

(qué, qué piel, qué piel buscás, qué piel una mujer 
un hacia adentro hacia lo más -¿profundo? en las costillas 
dió Eva a su Adán la carne para hacer. 

(qué adentro, qué despedida o siendo tiempo de 
juntar carros- ¿es?
figuras (apedreas en las mismas calles en las que vivo- 
vivía (adornando líneas-flores que no quiero, que no
 quise) temprano, esa mañana, (dabas
 la clase- temprano esa mañana - bancos, apareciste, 
bancos -apedreas- las piedras sobre -esa-mujer 
(se iba o llegaba tarde 

porque (problemas. nadie comentó 
nada. se fue) mis más adentros, mis más
ídas plantas de amor

(golondrinas y pájaros extintos sobrevuelan
 el mismo techo (hacia esta hora - la luz- se iguala 
de oscuridad (tomá las hojas - te pido 

(tomes, tomes mis hojas, tomes mis hojas 
sin vos (pero enredás una letra a causa 
de un nudo- a dónde se van las cosas 
cuando esto ya no falta a ningún lugar

(se abre y se cierra, corazón) (se abre-



sábado, 26 de enero de 2013

solo que tartamudeaban tanto y no pude



solo que tartamudeaban tanto y no pude 
pedirles- que- entendieran - mi
línea recta (mi falsa
crujida línea sin vejez)




/  tartamudeando (un solo 
golpe hasta el hondo
en el que
todo mar, también
acaba)


lunes, 21 de enero de 2013

estamos vosyo


estamos vosyo
(nos-otros
cuenta menos
-contá
ando-
dos (alargá
(ciertos 
y celestes) 
dáme 
(
 tres)
(sin mí en
lo que
viene 
trae
(de vos) 
reza 
él- menos
número)
contá-
ando 
cree, 
además
- va








en clave (de garganta) tirita sol,




en clave (de garganta) tirita sol, sola. (una
clave- no nuestra (inauténtica: te
amo- digo cosas así en mis- adentros (sola 
sobre el escritorio, dijimos, blanco
sabés: cierta persona- hombre, 
mujer- arrinconó (yéndose 
al baño) un animal (cuenta las lágrimas
de ese poco hablado, animaux- cuenta:
cien, bajamos de un miserable barco 
cubierto de oro falso (da igual
el color dorado - feliz- me dolieron (cierta
hembra- macho dorándose, acomodándose
pedí (por ellos; era tarde (qué ciclo de 

angustia (pero qué 
elección la de pedir)

qué tonta urraca- cruza- sin este
la fila del río en el que vamos - plata 
(decantando papel. qué- silencioso (ruido
de barco) ensambla esto hacia vos, querido
(por los puertos de, hasta las puertas 
a) de par en par enciende la corona (los pasajeros 
bajan- golpeando pieses- pez- en india hilera 
de a cien, docientos (peso) pagan (esta causa- 
sin juicio (final


.



atormentada (el barco anduvo





atormentada (el barco anduvo 
bien. no anuncios de -mal tiempo
llegará el día (llegará
qué -atragantada especie
la nuestra (de barco en buen
tiempo (repleto- hurtador
comen los ojos sin novia) -a la bestia
 que una vez dieron
su hocico- roba para matar. 
cuchillas doble  (índigo filo- (quita
los blancos dientes; se inicia
luego - un deber

(sobre su alma dejan 
caer- la oveja tibia
al mar (de plata 
y sed)










así como tu- desfondada- práctica de amor




así como tu- desfondada- práctica de amor (cuando querés
mucho)- yo también quiero (no sabría cuántos, qué) así
igual- tu descuido- ubicación de los ojos al este del mundo, mirás
el plano donde el agua- el agua de mar, salada, inconclusa- deja de
caer- tu, ¿cómo decir? despilfarro de- amores- sentencias (haber 
amado -querido- también se usa) muchos (otra vez la cantidad, pero

 el mar
 no cae y el
 agua 

igual de profunda
este diálogo) subís

al final: está siempre el letrero- acá decimos cartel o tronco
de los frutos- los árboles nunca dieron, en cambio: los regamos, ella 
les da agua, él sabe tomar- diciendo, como si hubieras escrito un correo
para una mujer oculta- pero estamos a la vista, a la vista de dios- dios está, 
a la vista, a la vista de ellos- ellos eran nosotros- perdimos las mantas, 
el piano- sin tocar- la letra borroneada por el sol sobre el cartel- extenso 

tronco

de luz (estas horas 
son oscuras) escribiste:

el amor 

de las mujeres
-huele a hermana- 
sin saber

cuando era joven- vieja infancia, si me permitís (así llamamos
antigua; nuestra juventud- las piñas muertas sobre las raíces de los pinos
dan semillas-no crece (no vayas a creer) guardaba un hijo - áquel- disculpá;
nombrarte sería... además (tu) en mi letra es solo madera plana (inscripciones
o figuritas soldadas al vitral)  (la madera no es vidrio, la veo
transparentar- lo mismo) muevo la cara- la curva .
 no me ves (un párpado  o una

manta
se cierra
los huesos
ven

pupila negra- hacia el origen (el fondo es negro igual a un ojo dilatado mirando
la estrechez por donde el mundo cabe)-  (nos queremos: de la casa
pretendo sacar muebles en uso, el agua no deja - gotera- por correr (insiste 

el verbo: digo 
gotea como diciendo 
una afortunada madera de luz 
flota- mar- abajo,  no cae- el horizonte (sí,
vemos la curva tapada por agua hacerse pasar por
mar y por- caída) fijate: acá

amor se dice solo 
amor (y muerte es la vela 
que lo lleva).


leo Marina Tsvietáieva; a viva voz









leo Marina Tsvietáieva; a viva voz: escribe sobre el poeta ruso Maksimilián Aleksándrovich Kirienko Voloshin (Maximilián abreviando). dice que el hombre al conocerla, le pide que se descubra su cabeza de un bonete oscuro y a su vez, si al hacerlo- podría- con el mismo impulso, rechazar las gafas- así llama a los anteojos de marco negro- y pregunta, cómo es posible, que siendo mujer tuviera- por un ánimo secreto- el pelo corto hasta llegar al hombre que no siendo, lo era- y el poeta, junto al oído de la que ese día- en un tan rusia un año como el catorce del siglo viejo- marina- le pide- que si acordaba, dejara - ver- frente a sus ojos, ojos de un escritor mayor- la fina linea de su nuca que tras ella delinea- firme, suave- la figura - y el poeta que sin quererla, pero amando- se diría- cierta linea de su trazo- entendiera que al final de su curvada mente, encendía un soplo a quien viera- viese- por descuido- desaparecer la recta, la curva, la fibra- justa- del querido perfil. que por descuido viera una mujer sin linea, escribir, que solo eso viera; por descuido escribir.

sábado, 19 de enero de 2013

la escritura toca el triángulo





la escritura toca el triángulo
hace tintinar el metal

con el pico duro.
es un buitre
no juzga la carne
la hace, al contrario,
vivir todavía.



creí en causas mejores. ahora no las tengo. debajo de este mensaje aparece otro. la extensión no importa. es un capricho, una elegante manera de decir que el habla no tiene palabras. sí, lo sé. estas ideas no te gustan porque amás la mano que corta la madera y hace el pan. la literatura hace panes truncos. los fabrica y los esconde detrás de una palabra y la palabra señala solo un escondite en la materia que antes podía alimentarnos. sí. hay escondites de los que no salimos y sin embargo nunca hemos alcanzado. no quiero un tono ceremonial para decirte que al nombrar me escondo y que al esconderme puedo dirigirme a vos como si estuvieras todavía acá, en el mismo pan sobre la misma mano. ¿cómo referirme a las cosas que quisiera decir? ¿decirte una cosa es decirte ésto, ésta cosa acá- ahí- esto que escondo y que una vez oculto, me oculta a mí de mi propia palabra y mi palabra se va y cruza un río y detrás, cerca de la orilla que es otro país, estás vos afirmando el suelo, afirmando el agua, afirmando los pasos sobre el juncal y esta desembocadura... esta desembocadura mirando cómo se pierde un pez en el agua de toda una vida ? ¿qué puedo decirte? no quiero palabras mayores. lo menor es costoso hoy. debería ir al jardín y arrancar junto a los árboles, la gloria de esas flores tontas. ¿qué puedo decirte que no hayas oído de mí? no estuve en la guerra. no fabriqué uniformes ni pan, no dí de comer a los muertos ni a los vivos, ni siquiera al pájaro que se apoya en las flores y las picotea hasta deshacerlas deshojando su alumbrada estupidez. disculpá esta la falta de palabra. esta falla. que no. que no deja. un segundo. de querer.


Shklovksi supo ser fiel a su regla fallada






Shklovksi supo ser fiel a su regla fallada,
marca de un hombre de un gran amor. 

desde el suelo, con la regla en su mano,
observó el paso de la ballena por el aire. 
así pudo dolerse por la causas de su época.
Shkvloski amó el insolente brincar del mar.
y ya la espuma se batía al ritmo de otras causas, 
y ya la espuma se batía para otros hombres. 


tengo miedo. en frente: todo lo que no he hecho.
a mis espaldas, la coraza dura de lo que empuja
hacia adelante mientras endurece hacia adentro.




iba a adjuntar un mensaje. la lectura de Shklovski está en las gotas de lo que pienso. pienso como una gotera, como una gotera de agua fría en un baño también frío que nadie visita. dejo pasar el mensaje, era de estilo francés. la revolución. los autos rusos. la granada. ¿qué es la guerra? ¿qué es la guerra en un país frío y sin goteras? ¿podemos pensar aún haciéndose hielo el agua que iba a caer? y si es tan frío el país, ¿el agua cae? ¿gotea? ¿se apoya sobre la que está en el piso, sobre la que cayó? 

/porque nos íbamos. porque nos íbamos 
con las caras vueltas y el drama perdía una guerra 
y la guerra no importaba y la guerra no importó / 

no conocemos la dimensión de la mecha y el fuego en nuestra mano. te escribo simple. sin aliento. en el canal de aire explican cómo hacer tarteletas, dicen: cómo comer rico y abundante.  me pregunto por el fuego, por la mecha, por la explosión sorda que oímos todos los días. te ví fuerte. pequeñísimo y tus dedos: ¿cómo sostener la granada en la mano izquierda para que sea la derecha la que caiga sin uso al piso donde el agua se congela antes de llegar? apretaste tus manos, tus manos contradictorias sobre mi cadera y te vi.  fuerte pequeñísimo querer. me pregunto por la guerra; el frente vestido de gris, uniformes usados de segunda selección. ¿quién llega primero a una guerra ya compuesta? ¿quiénes van al frente y quiénes llevan los autos junto al armamento? ¿qué es la radicalidad? ¿qué la sordera? ¿explota? ¿explota todo esto junto a nosotros? ¿lo supimos ver cuando me diste los hijos y fueron granada en mano y la izquierda explotó? quiero quedarme. aunque sea estornudando por el polvo de una guerra que no llegamos a oír. 




domingo, 13 de enero de 2013

Por una tierra brillante. Se Inclina



Mamá camina por una tierra brillante.
Se inclina a un lado y agarra la cabeza de un hijo
hundido en la maceta del jardín.




carta VIII




....



(cuando se moría en la caja de la camioneta antes del segundo tiro en la cabeza,
empezó a hacerse pis. nadie le supuso miedo. solo yo)
los pichones de las liebres nunca los vimos, estaban bajo tierra en la madriguera.
el peludo era macho, no tenía cría ni leche.
las liebres, al abrirlas, dejaron caer leche blanquísima sobre el rojo de su sangre.
las liebres cuando mueren sangran y dan leche.
nosotros solo usamos su muerte, no su nutrición.
los hijos de las liebres habrán muerto esperando a la madre.
enfrascamos con vinagre, cebolla y sal la carne oscura de las madres.
los hijos ya no esperan. nadie enfrasca su muerte.
ví morir animales. que ya. habían muerto.
no pude responder.



domingo, 6 de enero de 2013

La destruida cabeza de pez devuelta a un río ciego




No quiero contarte que vi peces
pedir el aire de esa corriente fría
en la que ya no hunden

no quiero mostrarte su cabeza de pez
atravesada por este anzuelo, atravesada
por un río y un anzuelo y nunca más
su infinito cuerpo haciéndole agua pasar

(su cabeza atravesada por ganchos
finos arpones dividían la membrana
por la que el aire había respirado tanto,

tanto)

no quiero contarte de su fina cabeza unida 
al anzuelo de su boca y sus oídos unidos
por fuerza mayor

(su cabeza de finos trazos, escamas color luz, 
color oro y plata insertada al grueso metal 
sobre sus manos, el arpón haciendo crujir
la entraña de su boca,  de su finísima lengua)


No quiero contarte de las redes, los ganchos, el arpón
La boca, el ligero paladar con el que no

(en pos de la palabra,
 su paladar de canto o silencio
mudo, le dijo al hombre que sí)

De esas redes no quiero contarte
cómo subían engarzadas sus aletas
a los ganchos. escama y metal, 
dando el mismo color

Su cabeza de pez. su silencio,
los ganchos con los que izaron su silencio 
hasta el aire y lo alto donde es palabra.

La membrana destruida por
los ganchos los arpones de mar,
su cabeza de pez destruida por las redes

la hecatombe, decían

peces traen fortuna 
marinero
peces traen

la destruida cabeza de pez
devuelta a un río ciego