sábado, 31 de agosto de 2013

Sueños 1.




Cuando no nos escribimos la vida es completamente diferente. 
Cuando sí nos escribimos la vida es completamente diferente.  




Un viaje de hermanas a un lugar asiático. 
Calles irregulares sin nombre.
Entre nosotras, un hombre mayor. 
Una chica pasa frente nuestro. 
Tiene ojos de muñeca cosidos al revés. 
El superior se inclina hacia arriba, 
mirando el cielo o un interés mayor. 
Filmamos una película en el sótano del país. 
El protagonista es el hombre que nos acompaña.
Nos pide favores. 
La más chica de mis hermanas es su hija. 
Actuamos de mujeres. 
Rodeamos a un hombre indistinguible.







jueves, 29 de agosto de 2013

Floristas *




                                                 . . .

Cuando sea vieja no me vas a escribir.
Yo, en cambio, le escribo a tu vejez.
Ojalá un día le demos la mano al reloj.




* El autor es un ramo de flores secas.
Un texto dispuesto a secarse a causa de los floristas.
¿Qué es – pregunta que alcanza el hartazgo- escribir?
¿Qué son los bloques de palabra haciendo cosa en el mundo?

miércoles, 28 de agosto de 2013

Alguien *


Alguien se duerme 
en la mitad de una película. 
Despierta para el final.
Alguien inicia ninguna historia. 
Otro asegura una partida.
Cosas sin voz.
Recuperar el grito. 
No recuperarlo nunca. 



*  La escritura, al contrario de la ciencia, lanza hipótesis para confirmar ninguna. Ésta cualidad es una ventaja. El desacierto es un equívoco que nunca deja de hablar. Suele hacerlo al oído, como si nos confesara que además tiene para nosotros algo que decir. Algo para decirnos. Decirnos algo es por lo general fallar. La escritura comienza con éste error y se traduce en el equívoco de continuarse. Escribir prolonga un oído que escuchó. Algo a atender. Como un timbre que suena y en la puerta hay nadie y nos dice, nos hace decir.

Agotar *


Agotar. Cosa 
que vino tarde.
Forma. En vez.
Vuelta. 
Me fui lejos.
Saber poner. 
Mesa. Vino. 
Situar. 
Orden. 
Abreviar.
Lo poco. 
En muy. 




* Un hombre que no piensa, pesa. Una mujer que así lo permite, así lo arrastra por sus años. El deseo no tiene peso propio. Tampoco ajeno. Prefiero perderlo todo- dice- que llevar todo de tiro. 




viernes, 23 de agosto de 2013

Ajedrez *




Qué  movimiento hace
el caballo.
Se agota el alfil.
En los cuadros negros,
se acostumbra el blanco.
En su opuesto,
el animal a saltar.
Qué torre va directo
y cuál no defiende 
a su rey.




* Pierdo voluntad en la defensa. La califico como un arte débil. En cambio, entiendo nuestra condición como la de un muñeco flojo, que sin embargo no hace otra cosa que andar. Tira sus hilos delante, sus hilos, los tira detrás. Tanta madera por tanta parte.





jueves, 22 de agosto de 2013

Lo opuesto, comienzo del trabajo *



Las cosas como una extensión inmueble.
Poner acá una idea junto a las patas de su mesa.
Salvar, no sé qué, no sé por qué tanto.
Lo perdido orientando la dirección. 
No perder de vista las ideas dentro de las cosas.
Direccionar la escena, ponerla en tabla.
Evitar el drama en los pasillos de la propia casa.
Extender la madera hasta donde dejamos de ser.
Zapatear, olvidar el pataleo.
Eso, sobre todo.




* En latín lignum es leño, los lineografos trabajan la madera, los dermógrafos dibujan la piel, el tabú.

martes, 20 de agosto de 2013

Hacer *


Hacer la sola
en costo lado 
de la que queda 
por poco 
que dió.






* De qué mañana, dónde sale quién 
y qué hora lo devuelve.

¿Dónde vas a estar estos días?


Tomar a pecho *



Tarea y continuo.
Cortar.
En tarde.
Lo que garganta.
Suelta.
De esta voz.
De la que.
Rota.
Parte.
De haber.
Traído. 
Parte.
De haber.
Robado.
Entran.
Lo arruinan.
Hacer sonar. 
De hueso.
La idea.
No abastecer.
Ni a tientas.
Ni en palabra.
Lo indecente. 



Silencio que no te doy en la baja de la voz ni en la más alta

Entonces algo al hombro *


Entonces algo al hombro 
como si pudiera pedir 
que alguien lo tomara. 
Entonces, al hombro,
como salido de flor,  
puesto a sobrevivir. 
Desalmado. Tampoco 
blanco que le queda.
Sin dueño, puesto a vivir,
sin alma. Algo dado 
a que lo corten.
Tajo, con el hondo en riña.
Puesto a dar. Puesto a que 
lo ampollen en lo dado. 





* Podés hablar mientras no digo en voz alta. Qué lastimoso es callarse antes de haber salido al silencio.


domingo, 18 de agosto de 2013

Plazas las que andamos de a pie *


Acelerar algo, como de ir más rápido. 
A gran velocidad.
Acercar algo a gran velocidad.
Acercar mano a pecho. 
El punto donde voces chocan.
Lentitud.
Lo que miro no encaja en lo que busco. 
Palomas porque son plazas 
las que andamos de a pie.




* A la tarde la hinchada de boca cruzaba el parque. Pibes haciendo señas para estacionar. El día del niño o algo así. Un perro lleno de lana. Puestos. Globos. Tortas traídas de una casa para vender. Un tipo diciéndome algo. Un nene que salta frente a su hermano para que el padre, de espaldas, lo viera. La esquina. Defensa hacia abajo. Yo o lo que podría no estar. 

sábado, 17 de agosto de 2013

Insiste en mí la gana *


Insiste en mí la gana. 
Hacer de buey 
para el carro malo. 
Insiste, soberana, la locura. 
Hacer de buey 
ni en carro ni en camino.
Insiste, cómo decir, 
lo vuelve. 
Qué pelear sin contrincante, 
y qué entender, 
si tira polvo y polvo cae.
Qué llevar, qué carga
no arrastra y queda en peso.
Insiste, como de querer. 
Como de haber soltado.
Insiste la rueda 
por salir del eje 
y el eje, insiste, insiste.



* Durante la tarde me perdí en corrientes. Esperé un colectivo en el metro bus. Había sol. Paré en un locutorio de por ahí más de dos horas. No te escribí. A la noche fui al teatro. Saludé con gratuidad a los actores. Hace tres horas y pico pienso en esa palabra. Hace dos días vi a un hombre negro, como de Somalia pensé. Lagrimeaba ante el pedido de un ex combatiente de Malvinas. Le dio dos pesos y se secó la cara con su gorro de lana. En plaza Miserere bajó del subte. Tenía tres bolsos grandes con él y una mochila de Chicago Bull. Entendí que ese bulto lo traía desde su país. Nunca había visto a un hombre negro llorar.  Ahora no es tan tarde porque supongo que para vos es siempre temprano. No sé qué medida de tiempo manejás. Dónde se te ocurre el cansancio. A la salida del teatro me encontré casualmente con Martín. Le pregunté qué era lo que más le costaba. Me dijo que decir. Lévinas dice que decir, relación del cara a cara, es poner al discurso fuera de lo verdadero y de lo falso y que por eso hablar es ético y es bueno para todos. 

que no somos



Así todo: culpable de estar acá,
cuando me mirás 
y pensás que soy buena,
que me hacés mal.
De repente, del otro lado,
creemos que hay todo lo puro 
que no somos. 



lunes, 12 de agosto de 2013

Y con ese temor, que sabía ni se pierde ni se gana...


No recordará que hay
en dado, perdido tanto.

Deshilacha el trapo. De cara
muñeca, la hora antoja brevedad.

Antes del aviso cierra los labios.
Silencio y manta.

Recuerda sonoros pies.

Recuerda doblemente,
desnudos hacia el baño.

No esperará su relato,
ido en doble voz.

No sabe si habrá. Desorden,
caricia de su mano.

Los pulmones, dice
señorita, sepa abrir.

Envejezco.

Regalar a viento, a verso
mi año veinte. Su frágil seis.

Cómo abrir la palma, memoria
que la hace mano.

No son ya nuevos
los pies del baile.

Anoto:

No recuerda cuándo abandonó.
Quién respira, aún, de su artificio. 



Los curvos



Hegel dice que las cosas necesitan justificación filosófica cuando se están viniendo abajo. ¿Qué hay entonces después de la justificación? Últimamente pienso que lo que importa está en esta parte de las cosas que siendo ruina no tienen por qué explicarse. 

...


Sacará de tierra el pasto débil.
En él, rezará. En él crecerá de nuevo.
Mirará los curvos.
En ellos, por ellos, rezará.

Tomará su hombro
y no dejará crecer la nueva planta.
Humedad se dice,
a lo que vive sin ver.

Verá a los húmedos
desbalancearse.
Los adivinará, les dará la vuelta.
Amará las jobas quietas de sus espaldas.

A todos les dará el grito.
A uno, le hablará.
Hará crecer en ellos el oído.
El suyo, en ellos, oirá.

Los repetirá en largo como respiro.
En alto como voz.
En vida, amará al débil. Solo a éste
y a causa de no saberlo.

En vida amará también al flojo,
al sin desnudo, desnudado.
Entre el pasto, debajo, encontrará
su más caído. Junto a él,

amará al insecto que nace
y nadie quiere. Al uno, le dará de luz,
la sombra. Al otro, le dará de corto,
la tarde.

Amará al débil por su curva,
la que vive en él
y en ella se reanima.
Amará, si es posible, cuanto perezca
y no sepa cómo hacerlo.

Por último, abrazará la espalda
de su trunca figura. 
Toda ella reúne la noche. 
En toda ella se retira. 

Doblará la línea en curva,
querrá su gran joroba.
Allá se duerme, el peso,
allá se olvida.


sábado, 10 de agosto de 2013

De repente, tu cara.


De repente, tu cara.
Jaula que quiero sostener.
¿La libertad? 
Palabras menores. 



...

Los enemigos son formas inconclusas.
Un bueno constructor sabe finalizar su trabajo

viernes, 9 de agosto de 2013

De tierra raíz rama *



Y creíste fuera, por 
guardia suelta de poco 
que hubo, creíste salir.

Salir me arriba.
De toda raíz se toma
rama, te creías soltar.

Salir, digo, como de irse 
no sabe qué hora era, su pelo 
y a quién, debajo arriba, dejar.




* No saber cómo hacer. Qué dejar. Cómo se deja algo, alguien. Qué queda. Qué nos queda después. Qué hacer con las cosas rotas. A quién dar. Dárselas. Qué pedir. A quién. Sobre todo eso. Y cómo. 


Una vergüenza veloz



Una vergüenza veloz de no tener amarras firmes.
Un papel. Dos zapatos.
Un nombre te sopla el absurdo.
Su cara. 


...

La casa serviría para la habitación como el martillo para la introducción de un clavo o la pluma para la escritura.
El papel privilegiado de una casa no consiste en ser el fin de la actividad humana, sino en ser condición, y en ese sentido, el comienzo.
Emmanuel Lévinas. 

lunes, 5 de agosto de 2013

De hay poco



Me hago idea 
de hay poco
pero qué gusto 
el de no probar
que no me digan 
que se quiso
y se dejó 
la mano en tinta.
Por quieta, 
se le dice 
de poco inútil  
lleva dentro 
los ojos hijos 
del paso 
que no dió.
Y tinta
de los ojos hijos
del  poco paso 
en algo cierto 
así se pierde
de tan arriba 
de tan suyo 
que no es. 


domingo, 4 de agosto de 2013

Dejamos



Dejamos finalmente nuestro lugar. 
Ella suelta sus dos piernas.
Todavía curvas 
aminoran la marcha.
Piernas no quieren vivir.

Dejamos finalmente julio. 
Este año dejé el perfil junto a la voz. 
Halago del padre, dejo la boca mía. 
No decir. No pronunciar.

Dejo el ojo por la ojera.
A cambio, lupa. Lupa para ver. 

Dejo la madre falta de hombre,
El padre, otra vez padre, ensillar al hijo 
más joven que su tiempo.

Dejo finalmente mi contorno.
El vestido no resucita el cuerpo. 
Aprendí.

Dejo el año por el que muere, 
como nace en mí la edad. 
Edad a dos veces, a dos rastros.

Dejo la piel alcanzar su idea de tejido.
Somos física. Abstracción. 
Palabras arrugadas en el pómulo,  el único.

Dejamos finalmente, éste invierno sin su silla.
El frío no intenta repararse.

Así se deja, hija, se deja.
El margen se aprende, hija, 
así se aprende.

Dejo el ángulo de mi cadera, torcer.
Que se agote, hija, que se agote.
La palabra, su cara y su reverso, 
que hija por hija se agote.

Dejamos sobre la mesa lo ido.
Dejo los aros. La mujer.
Ella dejó sus piernas curvas,  cortas,
infectadas. 

Dejo esta noche sobre la mesa, 
ir todo sostén.

Que no se nos tenga.
Que no se nos guarde.
Que se nos deje, dejar.