domingo, 13 de enero de 2013

Por una tierra brillante. Se Inclina



Mamá camina por una tierra brillante.
Se inclina a un lado y agarra la cabeza de un hijo
hundido en la maceta del jardín.




carta VIII




....



(cuando se moría en la caja de la camioneta antes del segundo tiro en la cabeza,
empezó a hacerse pis. nadie le supuso miedo. solo yo)
los pichones de las liebres nunca los vimos, estaban bajo tierra en la madriguera.
el peludo era macho, no tenía cría ni leche.
las liebres, al abrirlas, dejaron caer leche blanquísima sobre el rojo de su sangre.
las liebres cuando mueren sangran y dan leche.
nosotros solo usamos su muerte, no su nutrición.
los hijos de las liebres habrán muerto esperando a la madre.
enfrascamos con vinagre, cebolla y sal la carne oscura de las madres.
los hijos ya no esperan. nadie enfrasca su muerte.
ví morir animales. que ya. habían muerto.
no pude responder.