domingo, 3 de febrero de 2013

donde quise decirte que sí












La hamaca donde 

el gesto va y viene, 

donde trae una palabra

donde quise decirte que sí.






un punto o fin de párrafo




Esto es un borrador. Lo escribí desde el trabajo mientras atendía el teléfono y ordenaba las visitas. No lo corrijo, lo dejo como está.  Imagino que hacia el final de la historia la voz que habla es solo la mía. Si fuera así, posiblemente no escuchemos el final. Pero en esta historia, lo que termina es la parte que no importa. El comienzo de algo que se quiere decir. 




dos puntos o principio de párrafo:


I-

qué fría (pared) sobre la que sin embargo (no) 
cuando te vi- era noche (día se le dice a la luz)
hacías ruido (la nariz, la boca, la silla) dije 
el nombre muchas veces (porque no entiendo 
no entendí)- que sobre la pared así de fría  
no era a vos ¿a quién? te escribo.


II-

(al fondo del cuarto. (qué) iba- hacia el final
(no hubo) sí. una palabra- sed o hielo
usamos) para tomar-me distraje (tristón- dijiste
era un momento simple- la luz, la cocina, el calor 
(abrías-  sin dar a entender) pero
(acercaste la voz- algunas veces 
es tan torpe hacer- 
en el aire
flotar- 
nuestra figura. 


III-

(en la valija en el suelo 
debajo de la cama, en la valija 
en este suelo, en esta cama
una tela que creí -era además 

-tuya

sobre esa pared
en ese mundo frío 
que eras -

vos)


IV-

(no nos reponemos) las cosas
sin saber (apoyé
la cabeza sobre la almohada
delante- no veías , dentro  
no sé el calor, la tierra que bajamos

(sobre tu espalda, piedritas invisibles
las llamaste -suciedad 

¿de qué te curabas la noche? 
¿de qué ruido te vas o volvés?  

no me acerco
delante
hay





un punto o fin de párrafo. 

hasta acá;  el borrador, las cosas que   no están.