jueves, 7 de febrero de 2013

porque el blanco también a mí me ha derrotado




lo tomé porque es una autobiografía, porque hablamos de esto
hace unos días. porque me identifico y porque el blanco

también a mí me ha derrotado.




¿qué es lo blanco?
lo blanco es un hombre derrotado, derrotando
¿por qué es blanco derrotar y por qué oscuro lo que vive?
lo vivo es oscuro porque lo claro decapita
¿qué decapita lo blanco?
la sombra que al árbol le quitamos
¿por qué es importante la sombra?
porque no se puede tomar
¿qué podemos tomar?
la parte evidente de las cosas
¿por qué tomar es limpiarse?
por qué tomar es volverse evidente
¿por qué la evidencia es limpia?
porque limpiar es quitar del fondo,
lo oscuro que hace lo bajo existir.
¿por qué lo bajo existe?
porque somos la sombra
lograda por un árbol
que jamás 
estuvo.











Carta XI



Sos buena haciendo poesía. 
Yo soy muy bueno enamorándome.
Por suerte ya no tomo en serio mi talento.

Seguramente miento si escribo que nunca me habían escrito algo tan hermoso.
Es lo más hermoso que me escribieron jamás.





Cuando estoy sola 
elijo no quedarme en ninguna otra parte
 que en lo sola que puedo estar,
un curioso aire me llega desde algún lado. 
Hablo de la soledad más de lo que la gente piensa en la soledad.
La soledad es para  mi un tema fundamental.
Me encargo de estar sola, solísima. 
Alguna vez ocurre que mi alma se prende sin previo aviso
al cuerpo- quiero decir, al alma-  de otra persona.
Esas personas que tomo son muy pocas.
Pero si las veo y me ven,  entonces las agarro por completo. 
Sin media tinta. 
Agua fuerte es una linda manera de decirlo.
Me prendí a tu alma, quiero decir, a tu cuerpo,
desde la primera vez que te escuché hablar. 
No pretendo soltarte. 
Estoy agarrada con las dos manos.
Con los codos. 
Con la garganta y los pies. 
Con el cuello, el pelo, la boca.  
Con los dientes, con la nariz, con los oídos. 
Con los ojos. 
Con los ojos cerrados y con los ojos abiertos. 
Con el sueño, con lo que no sé. 
Te agarro con la libertad de haberte mantenido a distancia.
De lejos, sin verte ni acercarme nos quisimos mejor.
Con todo eso, te agarro.
Te desmenuzo.
No importa qué hay del otro lado.
Del otro lado hay esto.
Algo rompiéndose.
Queriéndose mucho.





Carta X





Los porteños tienen un dicho para desear buenaventura, muy gracioso: "que te garúe finito". Sin tempestad no hay refugio posible. La palabra que emerge es la que evita el ahogamiento. Por mi parte estoy demasiado gordo, viejo y huraño, si vieras lo arrugado que estoy. En mi guarida, lo salvaje y lo civilizado conviven en armonía. En este lugar hay cierto orden y trementina de hogar que me hacen bien. Es agradable y casi no salgo.

El cariño que te tengo, que es mucho,  lo envuelvo en un beso que ojalá sientas llegar. 
Acabo de hacer el gesto de besarte frente al monitor, apunté la trompa hacia vos, a cierta distancia por supuesto, tampoco quiero quedarme pegado. 




Tu correo llegó en un momento exacto.
Me temblaba el corazón.
La carne que mueve al corazón y lo hace latir. 
Creo que latía o temblaba, creo que tiembla. 
(a veces se apura porque sabe que el pulso 
no es para siempre).

Decís bien; sin tempestad no hay refugio.

A cada rato me pregunto: 
¿qué es la tormenta? 
¿por qué sopla tanto el viento y no me arrastra? 
¿y a dónde, a dónde me arrastraría el viento si soplara? 
¿soplará? ¿soplará el viento? ¿me estará arrastrando? 

Esta tarde en el trabajo tuve una ansiedad horrible. 
A veces lo que hay que hacer es lo mínimo, 
pero siento que solo puedo hacer cosas grandes. 
En el fondo nunca creí en esos gestos. 
Lo pequeño me seduce desde siempre.
Ayer leí una frase que me gustó mucho: 
"sin embargo, el placer es el único puritano"

Tengo muchas preguntas. 
Pero todas las preguntas que tengo se reducen 
como una eclipse, a una única: 

¿Estaremos pedaleando en el aire? 
Y en el aire, haciendo girar los pies 
¿estaremos solos? 
¿Estaremos solos girando? 
¿Giramos? 
¿Giré? 
¿Giró él conmigo y ella giró? 
¿Me dijo que sí? 
¿Me dijeron? 
¿Te dije? 
¿Oíste girar el  aire debajo de tus pies? 
¿Por tus pies giraste, los hiciste girar?
¿Quién oyó al aire enroscarse debajo  
y sentir que era solo nube 
lo que nos sostenía?

Me pregunto por la soledad. 
Una amiga dice en ruso "¿quiénes somos solos?"
Esa pregunta gira, hace girar mis pies.


esta tarde pedaleamos juntos.