sábado, 16 de febrero de 2013

hablar la hembra se tumba




I

La hembra tumbada sobre otra hembra bajo la sombra.
El movimiento de la tierra es como el de los gatos al comer.
Las hembras lamiéndose, acelerando el pulso.
Hablar es un capricho necesario.


II

Lo que se agiganta en vos,
en mí cobra el paso de un animal perdido.
Los animales huelen y dejan rastros. 
Algún día nuestra tarea va a ser solo eso; 
olernospenetrarnos y hacernos dormir.
Espero haber dicho cuando la palabra se retire y seamos 
manada.







Me abanico usando una sola mano.





Me abanico usando una sola mano. 
El aire para las dos caras, para las dos nucas que se nos parecen. 
Me escapo y llego a una sombra y la sombra dice: 
alguien dejó el árbol para dormir sobre su pie. 
Hacia abajo, un predio sin luz. 

No es posible dejar la sombra cuando el árbol ya no está.





Nena. Juntamos fuerzas.


Nena.
Juntamos fuerzas.
Quería decirte algo.
No quería hablar del calor.
Te me ocurrís débil. 
Sonoro o sonás.
Cascabel por las cosas que no decimos.
Anoche dormí mal.
La falta de aire se confundía con un sueño.
¿Estabas ahí sacándome el aliento?
¿Me hacías hablar?
Confundo mi fuerza con la tuya.
Estoy débil. 
Tu sonido.
El calor.
La parte exacta de las cosas que no decimos.
Hablamos como en el sueño,
respirándonos.







Tenía ganas de publicar esta conversación, una partecita




Tenía ganas de publicar esta conversación, una partecita. 
Te la paso así la ves y me decís si estás de acuerdo.


19:19
Leli Busquet
No sé qué leíste.
Sé que leíste algo.
¿Leíste?
¿Podés decir, leí, sé que leí algo?
Algo se lee.
En el fondo, leer es ver sobre el charco la posibilidad del mar.
19:30
Pablo Gimenez Zapiola

Leo, siempre leo.
Leo todo lo que veo.
Y leo y veo especialmente lo que está escondido detrás, debajo, lejos.
Y veo al infinito, veo su posibilidad.
20:33
Pablo Gimenez Zapiola

¿vos qué ves?
20:39
Leli Busquet
a veces veo la cantidad exacta de todas las gotas que hay en un charco. 
a veces no veo nada de eso. 
Ni tampoco un mar.
Ni siquiera la posibilidad de algo tan grande o tan chico. 
A veces no veo y otras veces sí. 
Muchas veces son lo mismo. 
Pero a veces, las menos y las más extrañas, ver 
se parece al párpado que sobre el agua se apoya y se disuelve. 
Ver, en realidad, es un oficio de ciegos.