miércoles, 20 de febrero de 2013

I- Te mando la historia para no escribir más.






I-

Te mando la historia para no escribir más. Para no volverme loco. Para que hablarte hablando solo deje de ser casi lo único que hago en mi cerebro. También porque te la prometí y porque quiero dártela.

II-


No retengo lo dicho, pido que hable por segunda vez.

III-

Ahora escribo de esta manera, como codeando el margen izquierdo, el más próximo, el que sale de la costilla (de la montaña). ¿Qué ritmo se fue de mí? 


IV-

Leì el correo que acabo de enviarte, con varios errores de tipeo. Estoy en una màquina ajena, incòmodo para escribir. De todas maneras creo que se entiende bastante bien. Cuando llegue a casa verè si tuviste un momento para contestar. Y si no, ya habrà tiempo. Vos vivìs en una calle batalla. Yo en una calle poeta. Serìa un buen tìtulo.