viernes, 8 de marzo de 2013

Dejáme. Arriba, pero tan.




Dejáme. Arriba, pero tan. 
Como se dice en las cartas, dentro.
Porque haciendo el calor se le hace el frío. 
Dónde sale a buscar. Donde encuentra que lo tapen.
Estribos, de él a él, para alguien más.
Dejálo. Hacer tarea es hacer casa y casa es fuera. 
Acá. Playas. Que eran mojadas vos.








Que cabe, que duela por lo hondo



Que cabe, que duela por lo hondo, que arrastre ningún pecado. 
Como de costumbre, él corta la madera. 
Deshace cierto, un monte.
Que diga pero apagado, que no puede más. 
Que se eche sobre el cajón del cuerpo a llorar.
Que látigo, firme, sabrá.
Que cabe, le digo, que no pueda, que insista en soltar.
Que entre tantos, elija uno. Que se lo quede.
Que dios para no decir tu lengua caliente brújula 
la espina es igual que ayer. 






Por qué hablamos con falta en boca




¿Por qué hablamos con falta en boca

con esa boca que no tenemos al hablar? 

¿Por qué hablamos con la boca que nos falta?

¿Por qué solo con ella  y por lo que tampoco da 
y nos quita con, en, de cada palabra? 

¿Por qué hablar es tener y aún menos?

Haber dicho 
que hablando
esto también 
se iba al tiempo 
que perder
se vuelve 
diciendo 
un infinito 
que dice 
se va. 

¿Por qué hablar 
es decir
me voy
me estoy 
yendo?









Entre las cartas del día



Entre las cartas del día. En el sobre, en la cosa que trajo para mí, cuando era. Cuando era, cuando él trajo, sobre la mesa, en las cartas del día. En él, sobre él. En las cosas que trajo. En los dibujos a dedo sobre el vidrio donde los gatos y las mujeres se empañan. En el dibujo que trajo sobre, mí. En eso, acá. En la montaña sobre. Acá, mí cuello, la cima, los tobillos sin mover.  Acá. Dibuja. No lo espero. 



(No sé si hay algo diciéndose, negándose, perdiéndose en todo esto.
Soñé toneladas que no recuerdo. 
Había un peso frío en algún lado cercano a mí.) 

No guardes la cinta. 
La película se filma y se detiene. 
Arruinar, con una idea, lo que era polvo.