domingo, 10 de marzo de 2013

Sin saber negaba lo tanto por lo tan poco.





Él era tanto. Granos de sal perdidos en la arena.
Cuando te miro de cerca y estamos solos, 
pienso que lo roto en mí mira hacia lo salvo en vos 
y sin ojos estás completo.
¿Devolverme? ¿Darme a los lobos?
Amor. Todo el bosque es nadie.
La sombra. Criatura. Nos palpa. 








Darle hoja es darle pan



Esconder debajo de la gran piel 
el animal que aún no hemos encontrado.
Cortes entre eso y esa vez.
No busco lo oculto. 
Estamos acá.







No son muchas las veces que tengo


Que te sellara, te callara, te casara con algo 
(con platos enjabonados, tal vez)



Me gusta cuando cuidás mis orejas y decís que el ruido es mucho y que hay que dormir.
Tu nariz en lo alto indica qué respirar. 
Yo cierro los ojos. El sueño crece como un jardín descuidado que vive por la lluvia.
En esos momentos imagino que rompés el orden de mi cuello y sin soltarme, 
dejás el aire salir por última vez sin conocernos.






¿Oís, dentro?





Doy mis pájaros y cuervos en adopción.
Cómo hacer el frío es cómo hacer el amor.
El cuidado de las mantas dañó mi piel. 
El alma floja se cubre con un pergamino que no escribí.
Ver en esta caja dicha. Tu voz.