domingo, 17 de marzo de 2013

El hecho no estético: Amancia y escritura. Escribir.




De por qué todo amor implica literatura. De la literatura yéndose, abriendo el campo de flores muertas. De por qué amor y literatura se abren, se insertan, se revelan. Desaciertos; inicio de un gran amor. La filosofía no sabe del amor en tanto no sabe desacertar. De por qué el lenguaje filosófico conceptual  esquiva el error de una literatura menor. De por qué amor y literatura erran, desaciertan, se efectúan.  De por qué toda afirmación es un error y por qué todo error construye. De por qué construir es faltar a la justicia, es nunca equitativo. De por qué amar y literatura no son justos, no hacen el bien, no moralizan. Del irse hacia las ramas, en las ramas, del no desentrañar. Desaciertos. ¿Es posible trabajar un error, ir de la pasividad a la pasión? De por qué todo camino en el amor es inconcluso, literario, extraviado. Del extraviar y de cuántos objetos quedan. Del número afirmando aquella perdida posesión. Del perder. Del olvidar también lo que se va. Del olvido. Del desgajar. De la falta de un centro, del no ir al grano. Del ir. Desaciertos, desamores. De por qué solo hacia al costado y hacia atrás. De los hechos fuera de cálculo. Del no estético hacer. Del amor sin cosmetología, sin centro, sin episodio primordial. De la literatura haciendo el amor. Del ir, pero hacia dónde. Del haber ido, del haber estado, del haber visto. De por qué todo nombre necesita carne y un perchero. Del amor en carne. En propia. En carne viva. De la finitud del amor, de la carne degradada, hacia los márgenes. De la subasta. Del amor cuando no puede más. Del no poder y del amar sin libre creencia, sin amarras. De eso, del amor. De lo que cuenta el amor que siempre es literatura. Del relato, pero sin el hecho, pero haciéndolo. Del amor haciendo el amor. Del hacer. Del hecho. De la escritura.
 
Nota al pie: Mallarmé distingue la palabra poética y la palabra bruta. Víktor Shklovski explica que es preciso fuera de la alta lírica, nombrar los hechos, los objetos y el mundo con el lenguaje que esté a su altura. En la mixtura de esas hablas (palabra bruta y palabra poética) se genera otro tipo de afirmaciones y negaciones tanto más dislocantes, creando mundo allí donde no estaba.
El mundo efecto de lenguaje y ontología, se abre en la falta de identidad entre ambos planos: gramatical y ontológico.
El hecho no estético refiere a esa combinatoria donde la pureza tanto de palabra poética y palabra bruta como de pertenencia, identidad y correspondencia queda al fin, obturada.


Dice que



Dice que pensó en estos siete años haciendo mapas 
de amor y guerra entre ella y él y no sabe qué fue lo que pasó 
pero los carros tiraron y la valija que iba en viaje 
cayó abriendo en mundo la pertenencia.