miércoles, 15 de mayo de 2013

hombres como traductores




Le dije que veía a los hombres como traductores.
Tocan una mujer y la traducen a una forma.
No importa si entienden toda la novela, saben manejar las manos y las palabras.
Una mujer lleva mucho tiempo.
También dije que veía a las mujeres como laberintos. 
Y pensé: ¿por qué un hombre querría perderse en uno toda su vida?
La necesidad de extravío es mayor en las personas que conjugan 
las palabras en género masculino.
Las mujeres saben que no pueden conjugar y que las palabras están perdidas.
El amor necesita perder. 
Lo primero que se pierde es la vida.  
Vos dijiste que por amor serías capaz de vivir.
La escritura necesita esos capaces y alguien bien alimentado 
predispuesto a la rutina de no saber.