lunes, 12 de agosto de 2013

Y con ese temor, que sabía ni se pierde ni se gana...


No recordará que hay
en dado, perdido tanto.

Deshilacha el trapo. De cara
muñeca, la hora antoja brevedad.

Antes del aviso cierra los labios.
Silencio y manta.

Recuerda sonoros pies.

Recuerda doblemente,
desnudos hacia el baño.

No esperará su relato,
ido en doble voz.

No sabe si habrá. Desorden,
caricia de su mano.

Los pulmones, dice
señorita, sepa abrir.

Envejezco.

Regalar a viento, a verso
mi año veinte. Su frágil seis.

Cómo abrir la palma, memoria
que la hace mano.

No son ya nuevos
los pies del baile.

Anoto:

No recuerda cuándo abandonó.
Quién respira, aún, de su artificio. 



Los curvos



Hegel dice que las cosas necesitan justificación filosófica cuando se están viniendo abajo. ¿Qué hay entonces después de la justificación? Últimamente pienso que lo que importa está en esta parte de las cosas que siendo ruina no tienen por qué explicarse. 

...


Sacará de tierra el pasto débil.
En él, rezará. En él crecerá de nuevo.
Mirará los curvos.
En ellos, por ellos, rezará.

Tomará su hombro
y no dejará crecer la nueva planta.
Humedad se dice,
a lo que vive sin ver.

Verá a los húmedos
desbalancearse.
Los adivinará, les dará la vuelta.
Amará las jobas quietas de sus espaldas.

A todos les dará el grito.
A uno, le hablará.
Hará crecer en ellos el oído.
El suyo, en ellos, oirá.

Los repetirá en largo como respiro.
En alto como voz.
En vida, amará al débil. Solo a éste
y a causa de no saberlo.

En vida amará también al flojo,
al sin desnudo, desnudado.
Entre el pasto, debajo, encontrará
su más caído. Junto a él,

amará al insecto que nace
y nadie quiere. Al uno, le dará de luz,
la sombra. Al otro, le dará de corto,
la tarde.

Amará al débil por su curva,
la que vive en él
y en ella se reanima.
Amará, si es posible, cuanto perezca
y no sepa cómo hacerlo.

Por último, abrazará la espalda
de su trunca figura. 
Toda ella reúne la noche. 
En toda ella se retira. 

Doblará la línea en curva,
querrá su gran joroba.
Allá se duerme, el peso,
allá se olvida.