domingo, 22 de septiembre de 2013

De la mujer cuando toma su elemento


Mujer de todos los hombres.
Deje los brazos por la pala.
Llorar es tarde. Hacer el llanto
todavía impuntual.
Hay semilla en el pan ¿ha visto?
Y en la tierra, profundo, el cavar.
Mujer, de ningún hombre.
Deje al joven en su oficio.
Responda al suyo toda vez.
No agregue. 
No querrán su lugar de hoja.
La puerta abre de saber abrir.
Aprenda ese arte. 
Y deje solo al que pasó.
Mujer, quiera al suyo. 
Hágase pasar. 
Olvide quien la era. 
Quién la quiso.
La tierra ¿ha visto? 
crece por el largo de su pala.


De por qué quedar. Si estando, salir usa la puerta y no la llave.


No me voy. No me corro.  
Busco las formas de la mesa. 
El minuto de plato. 
El mudo manojo de servir. 
No me voy. No me corro. 
Finjo aún, perder en nuevo día
el zapato de años
sucio, de pies gastado.
Dejo inquieto al paso, 
merodear en sombra su jardín.
Dejo las vela del trabajo,
arrimar, darse a conocer.
No me voy. No me he corrido. 
Aquí tantísima me quedo. 
Al que en cama duerme y tose a mi oído.
Al que en mano toma y no en serio.
Cubre su fecha de la mía.
No me voy. Me quedo.
Tomo lo que es tomar. 
Brazo de lo que aguarda.
No me voy. Me las quedo. 
Sobre el hombro, la casa, 
puerta de mi afuera.




De por qué dejar, si las cosas terminan y a menudo.


Acaba la silla donde apoyo.
La de aquel, el más logrado.
Ahorra su paso, no sigue.
Qué pedir, termine antes, 
lo que a tiempo, en falda y aire, 
nos despide. Sobre uno, 
echa agua. Lo baña, lo diluye.
Qué pedir, termine antes.
Lo tan breve.
Brevísmo. 
Durar. 


A ellos pedí


A ellos pedí, corten. 
Vida hecha de su largo.
Hombres para mi mano abierta, 
de solo querer cerrar.
Su mano por vez, sobre la mía.
Su mano, simple, por vez, sin mí.
A ellos pedí, corten. 
Lo que al fin dura de acabar.
Venga aquél, que entre aquellos se distingue. 
Vénga, tome su parte, adhiérase a mi vida. 
A hombres, pedí cortar.
Mi uno, por los que dejo.
Mi darlos todos, por el uno.
Elegida a éste. 
Y a éste, mi espalda vuelta.
A mi todo ellos, pedí cortar.
Por uno, por aquel que siendo. 
No lo sabe.
Y en mí, aún menos, lo ignora.
A mi todo ellos pedí dejar.
Mi aquél por migo sola.

Venga, tome su parte, adhiérase a mi vida. 







Lo que no *



Lo que no.
Lo que no, queriéndo.
Dándose el brazo.
La manga.





* Y saber que mis palabras 
siendo otras para vos, 
las tuyas trabajando, 
otras , tanto, para mí.
Y sabiendo, las palabras 
nos llevan de lejos, 
lo que de cerca, nos devuelven.


De cerca, te dije, no se ve.

Unido en mí *



Unido en mí
Frotado en mí
Un hombre. 
Hace ellas.
En mí adentro.
Las habita.
Las da 
a conocer.
Abierta.
Son ellas.
En mí.
Misma.



* Esta tarde, toda esta tarde no estuviste. Así vuelvo a vos, querido. Así de otros.



Me estoy *


¿Ves? Me estoy quedando
en el esqueleto de las cosas.
Cruje el hueso contra el hueso.
El paso fuera de la carne.


* Desde ahí, se dicen, lo banal es posible como vida.


Trabajan mi carne *


Tu carne
Aparece.
Trabajo.
En tus huesos.
Trabajan.
Mi carne.
Mi voz.


*
Oh sensualismo, te has caído de mi ojo.
   No te pretendo ya, dejo al fin
   mis pretendientes. 

*  Te dije, seamos simples.
  Lo que hay es siempre más de uno.




Soy lo que resiste en mí, sin migo *


El miedo come el 
mundo hasta que
no hay ya a qué 
temer.


*  lo que en mí resiste
    sin mi

    soy
    en mí
    sin migo
    lo que resiste