miércoles, 18 de diciembre de 2013

Las manos son éstas manos

Las manos son éstas manos.
Las cosas comienzan abajo.
Ahí crecen y ahí se quedan.
Mi pelo hasta la cintura.
El viento es éste viento enredándose.
Los árboles son el árbol, la figura y la sombra.
Los árboles no son de pie.
Los pies no son de pie.
La calle no es buena en verano.
Un grito es un pájaro sin humedad.

Siempre es sombra el pie tras pie


Me inclino hacia tu ventana
juntos miramos el árbol.
Con el índice mostrás la planta. 
Decís, trae frutos de invierno 
flores de verano 
hojas para caer en el otoño. 
El ciclo es fértil. 
Hay que esperarlo y ser como el frutal 
en el curso de sus ramas.
Sí querido, lo comprendo.
Estoy en el paso en el que estás.
Pero vieras los frutos que no da.
Los vieras en mis ojos, se conjugan.
Afuera es igual para los dos. 
El mismo árbol crece frente.
Pero vieras, querido. 
El gusano escavar mi ojo. 
Mi ojo hundir el árbol que plantó.