viernes, 18 de abril de 2014

18 de abril

18 de abril
Está por comenzar el año. Se está por anudar este año a los otros. 
Pero hay que luchar para que este no se vaya así tan fácil. 
No se anude así nomás. Las correspondencias luchan para que las cosas, 
una vez anejadas, pesen y no se pierdan. 


15 de octubre
La forma es la dignidad. 
El contenido lo inevitable.


16 de noviembre
Me acerco. Yo importa poco.

28 de noviembre
A la generalidad le falta su vejez y también su infancia. 
Es la peor de las juventudes. Vive de ser solo sí misma.


28 de noviembre
-Se sostiene. Es suficiente.
No entiendo.


29 de noviembre
Dijo: Olvidate de lo nuevo. Dejar de buscar afuera 
es haber encontrado un adentro trabajable.

Y dijo: El día no podría ser mejor. 
La pileta está a medio llenar y creo que esto 
es lo más importante.

Cursivas: Lucas Brockenshire

1 de marzo

1 de marzo
De qué no seríamos capaces, si amáramos no como hombres, 
sino como las pequeñas cosaslas montañas, las raíces, los bulbos. 
Con la indiferencia de un corazón que palpita sin esfuerzo. 
Si vivimos como hombres, ¿no estamos obligados a amar de modo semejante? 
Con urgencia. A través de las formas desesperadas de la diferencia.

29 de enero
Desperté tarde. 
La voluntad práctica pedalea a la voluntad teórica (Hegel).
Cómo hacer una interrupción.
Y por qué este miedo a quedarme.

30 de mayo
 ¿Qué cosas interrumpiste con el esfuerzo de dejarlas, 
no inconclusas, sino suspendidas, penetrables?

15 de julio
Suelen faltarnos en plena cara los ojos.

20 de julio
Los enemigos son formas inconclusas.
Un bueno constructor sabe finalizar su trabajo.

31 de julio
Una mujer que nos reciba. Que nos arrope
y dé lecturas, comida y un vientre en que castigar 
con sexo y lloro el deseo de ser mortales, 
de transcender hacia dentro y hacia abajo. 
Qué locura es ser el hombre de una cosa.

3 de septiembre
Esta tarde lo que iba en camino se cerró.
Lo que iba en anda se detuvo.
Me tengo en las cosas y en su silencio.

19 de septiembre
Ideas fijas durante la noche.
Timbre. Olvido. 
Mover las sábanas.
Poco y muy incierto.


 25 de noviembre
Recibo dos líneas: pensar es adelantarse, cuándo te vas a quedar.




Cursivas: Lucas Brockenshire 

jueves, 17 de abril de 2014

Me enseñé a no contar

Necesitar tiempo significa: 
No poder anticipar nada, tener que esperarlo todo, 
depender del otro para lo más propio.  
Franz Rosenzweig.


Me enseñé a no contar con los que había.

Una noche a dónde.

¿Se dan las manos, si así, nos damos?

Es curioso, él se parece a él.

No quiero ser elegante.

¿Por qué buscamos alguien que nos hable?

29 de enero

29 de enero
Las cosas que hay faltan en las cosas que hay.

30 de marzo
No sé qué me arrastra lejos de mí a un lugar en el que no estoy y no creo. 
No sé qué se lleva mi creencia tan fuerte, tan rápido, tanta vez. 
Cómo decir que estoy pero me llevan y quiero estar y decir que sí. 
Amar y quedarme. Cómo estar en estos verbos. 

14 de abril
Quién llega no es ya una pregunta. 
Cómo recibir a quien entró.

17 de abril
Una pregunta es una noche.

miércoles, 9 de abril de 2014

Desde ayer llevo el libro que me regalaste

Desde ayer llevo el libro que me regalaste como una compañía. 
Tus notas y subrayados como otra.
Ahora pienso que es poco lo que tenemos
pero mucho, quizá insoportable, tenerlo.
Tener es un verbo de alta complejidad. 
No sé mantener lo que no me abandona.
Agradezco las distancias que nos das. 
Un libro es una distancia que se lleva a todos lados.
Se puede desayunar con él, charlar con él y hablar de él. 
A veces hacemos amigos a causa de un libro que nos gusta.
Mientras tanto, releo estas ideas:
La amistad tiene que ver con la discreción.
Discretio, está formada a partir de dis-cerne 
que significa distinguir, separar.
Si lo que une a los amigos es la discreción,
 entonces lo que los une es lo que los separa.

A menudo sueño con un viaje



A menudo sueño con un viaje, con amigos que vamos juntos en una auto, que vamos apretados dentro, que nos queremos y nos desinteresamos a la vez, que a la vez no nos conocemos pero nos tenemos cerca. Frecuentemente sueño con un hombre y una novela y un viaje. Con una hermana, una novela, un camino, una ruta, un hombre, un lento ir allá para allá. Sueño cosas que se dan y se acaban a la vez. Y cosas que mi sueño quiere. El sueño de una persona es el sueño de una persona. Las personas tenemos realidad para llevarla adelante. Llevar la realidad adelante es más complejo que ir hasta el sueño y realizarlo. 

martes, 8 de abril de 2014

Reflexiones

El poeta siempre tiene precursores y está ligado a su precursor,
no tanto por la tradición como por la negación.
Shklovski

Es más fácil poner la comida delante, que hacer la boca decir. 
En los últimos tiempos elegí el camino más difícil y adelgacé. 
Me lo dicen las personas en los reencuentros. 
Ana, la moza de La Academia, dijo: eras una chica tan vital
Hablamos de sus años, de los míos, de sus horas de trabajo,
de mis horas de estudio en el mismo bar. Hablar con una persona
de oficio diferente, permite decir cosas que no sabía. 
Por ejemplo, dejo de lado las palabras inconclusas y hablo del mundo
con una estricta referencia: los objetos.
Ana es una mujer joven, y sin embargo, dueña de una extensa familia
y de una tranquilidad feroz. Tengo apenas tres años menos que ella
y hasta el momento solo me ocupé de recrearme.
Es lógico que la suerte venga acompañada de pesadumbre. 
La sospecha es el primer elemento del drama.
Nos decimos: no podemos ser sujetos de fortuna.
Shklovski dice algo mejor: la  reticencia puede ser amenazadora
Y agrega: es amenazadora la reticencia del moribundo.
Nos sentimos morir cotidianamente. Cotidianamente no morimos. 
Resultamos seres confundidos, presentimos un cambio
y solo palpamos su negación.




Decirle algo a alguien en particular
es parecido a ser alguien que dice particularmente algo.
Lucas Brockenshire


Esto mismo lo comprendió con exactitud Shklovski
y armó una teoría al respecto.
Explica que Tolstoi leía las cartas que Rousseau le enviaba a su tía.
Cartas de amor, ordenadas bajo el título de diario íntimo. 
Solo un diario, al presuponer un decir íntimo, permite escribir ciertas cosas. 
Como confesar el amor impúdico por una tía mientras se escriben libros
prontos a editar sobre la auteligislación y la soberanía popular. 
Rousseau era un tipo intimista. Solo miente sobre sí mismo en su libro "Confesiones". 
Ahora encuentro una idea de Shklovski: En una ocasión dije que el arte es ajeno
 a la conmiseración. Pero la conmiseración y el dolor están presentes
en  Pasado y reflexiones de Guertzen; en el Héroe de nuestra época,
de Lérmontov;  en Crimen y castigo,  de Dostoyevski; en los poemas de Mayakovski
y en los poemas de Pasternak, pero se convierten en un método
para conocer la conmiseración y el dolor. El proyector no es un arma,
 pero ilumina el objetivo del ataque, cambia el paisaje.




Un buen comienzo puede ser una cita. Por ejemplo, Shklovski escribe:
Sancho panza, ese gran realista, dice que prefiere tener primero la solución
y después el enigma.
Se sabe que los rusos eran dedicados lectores. 
Hegel redobla la sensatez de Sancho Panza:
nunca se ha planteado un problema antes de su solución.
El enigma es un problema solucionado con ropa de interrogador.
A los hombres inteligentes les gusta hacerse este tipo de preguntas
mientras se ponen la camisa adecuada.
Razonar, para ellos, es encontrar lo que ya está hallado.
Nietzsche decía estas cosas, sin importar si su época contaba de oyentes.
Se califica como demente a quien desestima los oídos de las personas.
Sin embrago, el amor por los hombres fue expresado en frases incomprensibles, entregadas a la posteridad de los nuevos oídos. 
No comprender es la primera forma de escuchar.
El mundo y la gente me confunden. 
Camino por la calle sin auriculares. Sin anteojos. Sin conclusión.
Un buen final puede ser una cita: 
A él le está permitido todo. Pero se suicida, al no soportar
la inutilidad de la solución. Se puede hacer todo ¿y para qué?



La responsabilidad no tiene límites. 
El arte encuentra para todo una solución propia.
Cuántas veces a la luz de las noches blancas
hemos releído el pasado, sin justificarnos.
Shklovski

Pensé cosas como:
No estoy a favor de mí misma.
No hay causas suficientes. Lo único suficiente es el efecto.
Las explicaciones son una mala comprensión de la realidad.
La corriente sigue, como el amor, por su cuenta.
Hubiera podido dedicarme al teatro si no me hubiera dedicado a mí.
Quizá la vejez venga con una teatralidad imposible para ésta juventud charlatana.
Detrás de una palabra, ni la cosa, ni los signos, ni los hombres buenos.
No cuidar el lenguaje. Quitarle todos los antojos. 
Puede ponerse caprichoso y hogareño, como los niños mimados por sus madres. 
Como las madres justificadas por su rol.
Como los roles que usamos para siempre. 



La segunda naturaleza es lo que Hegel denomina Estado.
La institucionalidad es tan natural como la piedra, solo que no es primera 
en orden cronológico, sino segunda y requiere del trabajo de los hombres.
Todo lo posterior en Hegel es anterior lógicamente hablando.
Es cierto, no nos gustan nuestros deportes, nuestros clubes, nuestra recreación.
¿Se le puede pedir a una fábrica ser gustosa?
¿A la docencia, se le puede pedir gustar?
Anoche, en el Teatro, volví a sentir lo fundamental de ese espacio erigido en paredes, 
intercambio, puertas de entrada y horarios de salida.
Los hombres incómodos encuentran escenas para las horas de la vida.
No para la vida, sino para el tiempo que no deja de irse sin construir una unidad.