miércoles, 9 de abril de 2014

Desde ayer llevo el libro que me regalaste

Desde ayer llevo el libro que me regalaste como una compañía. 
Tus notas y subrayados como otra.
Ahora pienso que es poco lo que tenemos
pero mucho, quizá insoportable, tenerlo.
Tener es un verbo de alta complejidad. 
No sé mantener lo que no me abandona.
Agradezco las distancias que nos das. 
Un libro es una distancia que se lleva a todos lados.
Se puede desayunar con él, charlar con él y hablar de él. 
A veces hacemos amigos a causa de un libro que nos gusta.
Mientras tanto, releo estas ideas:
La amistad tiene que ver con la discreción.
Discretio, está formada a partir de dis-cerne 
que significa distinguir, separar.
Si lo que une a los amigos es la discreción,
 entonces lo que los une es lo que los separa.

A menudo sueño con un viaje



A menudo sueño con un viaje, con amigos que vamos juntos en una auto, que vamos apretados dentro, que nos queremos y nos desinteresamos a la vez, que a la vez no nos conocemos pero nos tenemos cerca. Frecuentemente sueño con un hombre y una novela y un viaje. Con una hermana, una novela, un camino, una ruta, un hombre, un lento ir allá para allá. Sueño cosas que se dan y se acaban a la vez. Y cosas que mi sueño quiere. El sueño de una persona es el sueño de una persona. Las personas tenemos realidad para llevarla adelante. Llevar la realidad adelante es más complejo que ir hasta el sueño y realizarlo.