domingo, 1 de junio de 2014

Daría la palma de mi mano

Ir trás la sombra por el árbol, la raíz, la tierra.
Ver otra vez alumbrar la oscuridad de nuestro inicio.
Tenemos el agua en la roca 
en los pies sobre la tierra al cuello.
Nos interrumpen. No sabemos nombrar. 
¿Darías tu aire por la piedra?
¿Darías tu cuello por ninguno y nadie
daría tu aire por su tierra?
¿Darías hojas crecidas a tus pies?
Daría la palma de mi mano.
Tocar nuestro saludo.

Qué le debemos al que habla.

Qué le debiera yo aquél.