jueves, 11 de junio de 2015

En tierras blandas



preguntar 
-no debiendo-
a la pareja 
(muy al lado)
de dónde vinieron 
y por qué

(que haya 
al menos uno
que pregunte)

*

en tierras blandas
marca fácil
cualquier pie


*
con una certidumbre
en el bolsillo;

el que anda solo,
anda.

*
el mes de las doce uvas
y las fiestas con abrigo,
enero junio, que también 
se va

abrir y abrir de ojos

*

con los dedos contando
no sé qué número
en su cuerpo

(del ropero común,
medirse
una pollera)

*

tampoco ahora 
centro 
lo mío

en cambio, muy 
al margen

en los pies que 
van pateando
la piedrita

*

se hacía escuchar

como persona
que ya no habla 
por sí misma

*

a la altura del perro
que baja la cabeza 
y busca la miga 
que cayó

mirar atrás, 
con envión



*
a las cosas, por su nombre

(sin golpear 
-el puño-
ni alzar
-la copa-)

*

teniendo exagerada
expectativa
mientras
o se hace de noche
o muy rápido oscurece

*

con alguna idea, 
cada tanto a tientas 
de oído 

*

ovillada 
contra la puerta

(en los meses que van
de enero en frío 
hasta acá

la manta pierde
también 
el uso)

*

a los hombres 
mayores
repletos de historias 
de amor
prestarles 
todos los oídos


*

ni saber cuánto tiempo
(del que se usa)
se lo olvidó dando vuelta
a los elogios

*

como esa vez,
cuando no pasaron
a buscarla
y se quedó de prepo
toda la noche 
sin ni uno 
de los suyos

*

interrumpida

-con una soledad
manca
aprendida  
de a poco
a escribir-